Siente la vida.

Llora a carcajadas y usa el humor para acotar distancias; da abrazos para frenar la ira y juega al despiste con el miedo; besa para transmitir calidez, baila contra el estrés y con la incertidumbre juega al “chocolate inglés”. Para grabar en tu memoria un instante de tu vida solo tienes que sentirlo fuerte, porque cómo te sentiste en ese momento es lo que avivará su recuerdo. HABLA DE LA VIDA SINTIÉNDOLA.