Tu esencia no solo vive en ti.

Tu esencia no sólo vive en ti (y menos mal) pues se propaga con cada una de tus acciones alcanzando otras almas que permiten que estés presente sin estar; otro ejemplo de que lo que das te das. Vivimos en muchas almas, elige bien cómo quedarte.

Tú hace tiempo que «te fuiste» pero desde entonces no has dejado de estar. No negaré que anhelo tu mirada comprensiva, tu paciencia ante el caos ajeno y tu preciosa sensibilidad -la cual cuidaba los detalles, espiraba arte y se esmeraba por hacer sentir mejor al otro-. Tu contabas con vehículos para acariciar el alma ajena y permitías a cada persona llevar su ritmo, y esto, esto es un lujo emocional.

Creo con ahínco que eres esa mano que me ha salvado y salva de esos «¡madre mía por que poco!»; esa luz que veo en la noche cerrada; esa inagotable fuente de esperanza que tu sentiste acabada; esa personalidad sensible y auténtica que a menudo me encuentro en otros cuerpos y para la que todavía este mundo no está preparado. Sí, cada vez más pero todavía no. Y que pena, porque las personas como tú sois fundamentales.

Te siento y veo en todo atisbo de sencillez, generosidad y creatividad, en lo más cotidiano,… y es que lo que depositas en el corazón ajeno es lo que queda «cuando te vas». Tú lo hiciste tan bien que por eso has sabido quedarte así.

Gratitud inmensa por sentirme abrazada por tu esencia.

GRACIAS bella,
Te siento mucho❤

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