La vida está hecha para ir hacia adelante (Gente tóxica 2.0)

Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo.
Aristóteles

Ahí va, un paso por delante de su alma, advirtiendo los peligros, rodeándola de papel de embalaje para que no sufra ni un rasguño. Inocente, como si eso fuese posible. Ahí está, su alma acomodada, rodeada de tantas medidas de seguridad que le impiden ver por donde se mueve y mucho menos aportar algo, ni siquiera repara en lo que su guía esta sacrificando porque salga sin un rasguño de este mundo: su propia vida.

Que vivir no es respirar. Hay personas que se siguen empeñando en existir en lugar de vivir, dedicando mas tiempo a salir ilesos de cualquier experiencia que a salir enriquecidos. Que no, que no hay vida sin sufrimiento y no hay conclusión sin duda intermedia. Que el objetivo no es evitar ser lastimado, sino hacer camino y esto no es posible sin ensuciarse las manos, pisar algún charco o apartar mala hierba. 

Hay personas que pasan por la vida como “almas en pena”. Todo les cae mal, la gente actúa para fastidiarles, los astros se alinean para derrotarles, tienen mala suerte,…pobrecicas, todo le pasa a ellas. Viven ancladas en la queja. Su objetivo a corto plazo es justificar su estancamiento y sus errores. Su alma decrece con el paso de los años y su espíritu envejece más rápido que su cuerpo.

También existe la gente “buf”, personas muy exigentes en su sueño (vivir sin trabajar) pero que se marcan objetivos pequeñitos (sobrevivir hasta la hora de fichar). Se les escapa la vida resoplando y así pasan sus días, con un crescendo de alegría de lunes a viernes y un apocalipsis los domingos por la tarde. Bufar es su verbo más recurrente. Conformistas en su trabajo, desaliñados en su proceder en la vida y fans de la queja. Hacen de la gota un charco. Viven tranquilos pero mueren sin llegar a haberse conocido. Como el que no grita si le pellizcan o no se mueve cuando le hacen cosquillas. Y esto no es vivir.

Por otro lado se engendran los “y si”, esas almas que ansían valentía en un cuerpo que se muestra inerte ante sus anhelos. Personas que teniendo deseos y proyectos se acongojan ante el mínimo cambio y salen corriendo. Una de sus características es su facilidad para anticipar dificultades que les impidan dar el primer paso: – “¿y si sale mal? ¿y si dice que no? ¿y si no les gusto? ¿y si prefieren al otro?” -“¿Y si sale bien?” -“¿A quién? ¿A mí? lo dudo”. Es verdad, que cosas tengo, con esta actitud derrotista es difícil que algo salga bien.

También abundan los “huevo kinder”. Personas de semblante atractivo y/o seguro que al ahondar en sus actitudes te llevas una buena sorpresa. Resulta que su aparente seguridad esconde miedos y su envoltorio inseguridades. Al mínimo desafío se derriten quedando al descubierto el desorden que llevan dentro, suscitando en nosotros un “quien lo iba a decir…”

¿Qué creéis que responderían estas personas si les preguntasen por el nivel de satisfacción en su vida? A veces se llega al límite de ser tan quejica, conformista y cobarde que se deja de tener hasta opinión. Estas personas caminan sin saber que hacer o haciendo lo contrario de lo deseado, caminan sin enfrentar sus miedos. Y amigos, la vida requiere valentía y está hecha para ir hacia delante.

No circules por la vida a piñón fijo mirando al suelo para no caerte, regula la velocidad de tus pasos, camina a un ritmo intermitente absorbido por lo espectacular del paisaje. Tú decides hacia donde ir pero el estado de la calzada no depende solo de ti. La premisa no es controlar al máximo cada experiencia, sino acoger la belleza de cada instante.

Sencilla y apasionadamente vive. Vive en tus horas de “trabajo” y de ocio, ante los pros y los contras, haz de cada día una oportunidad para seguir cumpliendo tu misión, que imagino que tiene que ver con ser feliz.

Las sociedades progresan gracias a los que se atreven a salir de la zona de confort; a los que tienen las agallas de aportar un comentario discordante en una conversación plana; a quienes tienen el valor de llevar a juicio los prejuicios; a los que reconocen su vulnerabilidad humana pero luchan en las batallas; a quienes andan contracorriente si creen que es lo moralmente decente; a los que hacen más que dicen y ven oportunidad en el problema; a quienes se atreven a sonreír y mantener la ilusión a pesar de las dificultades; a los que superan la tentación del sofá y se dejan dorar por el sol; a quienes consideran ante todo el bien común; a los que generan más sumas que restas.

Pon tu alma en alegría.

La vida está hecha para ir hacia adelante.

Pase lo que pase.

Imagen: H. Morgan

Si te has quedado con ganas de más y quieres conocer más características sobre la gente tóxica no dudes en pasarte por el post sobre “personas tóxicas” que escribí hace un tiempo. Te sacaré más de una sonrisa 😉

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *