No te olvides de ti.

Necesitamos compararnos menos y mejorarnos más; compaginar el admirar lo ajeno con cuidar nuestro interior con continuidad y también sabernos premiar. No ocultes la letra pequeña de tu personalidad, quien sea capaz de leerla con el corazón, se quedará. porque al fin y al cabo, más vale conseguir menos siendo uno mismo que mucho a costa de no reconocerse.

Siente la vida.

Llora a carcajadas y usa el humor para acotar distancias; da abrazos para frenar la ira y juega al despiste con el miedo; besa para transmitir calidez, baila contra el estrés y con la incertidumbre juega al “chocolate inglés”. Para grabar en tu memoria un instante de tu vida solo tienes que sentirlo fuerte, porque cómo te sentiste en ese momento es lo que avivará su recuerdo. HABLA DE LA VIDA SINTIÉNDOLA.