Aquí no se rinde nadie.

Cuenta la vida que para sacar adelante con éxito algo gordo se necesita valor. Que tenemos muchos recursos a nuestro alcance pero que el mejor de todos es una buena actitud. Cuenta la imperfección humana que seguiremos cometiendo errores, tendremos momentos de flaqueza y a días no nos reconoceremos por cómo nos sentimos. (No te […]

Siente la vida.

Llora a carcajadas y usa el humor para acotar distancias; da abrazos para frenar la ira y juega al despiste con el miedo; besa para transmitir calidez, baila contra el estrés y con la incertidumbre juega al “chocolate inglés”. Para grabar en tu memoria un instante de tu vida solo tienes que sentirlo fuerte, porque cómo te sentiste en ese momento es lo que avivará su recuerdo. HABLA DE LA VIDA SINTIÉNDOLA.

Sobran las palabras.

*Un te quiero se pronuncia con la boca pero se dice con el corazón* No te asustes si no encuentras palabras para definir lo que sientes, porque puede que la definición esté en un abrazo, en una canción o en un oído amigo. No te desubiques a pesar de que no consigas elaborar un discurso que defina tu situación porque las cosas que no son cosas se definen con el corazón.